El tiempo pasa y por ende la noche se acerca. La luz se va volviendo más tenue, las novedades que inundaban de jovialidad el día se vuelven insípidas. El tedio lo inunda todo.
Lo que antes era llama, ahora no llega a chispa, el viento ensordecedor del pasado aniquila lo que encuentra a su paso.
Ni siquiera tú, tornarás en silencio la violencia de la tempestad que nos asfixia, quizás tu prudencia se adelante a la tormenta apagando las velas de imprevisto.
Diario. Martes, 24 de febrero de 2026
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martes, 24 de febrero de 2026
Vigésima primera lira del Cántico espiritual:
Por las amenas liras
y canto de sirenas os conjuro
que cessen vuestras yras,...
Hace 6 horas

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