miércoles, 12 de octubre de 2011

Rasgando el tiempo

El saberme que estoy rodeado de gente: agradecida, que está ahí cuando tienen que estar, que no escurren el hombro, que recuerdan en la hora del olvido, que velan en la noche, que llaman en la soledad, que recogen cuando desparramo, que siembran cuando yo siego, que callan a la hora del triunfo, que me buscan cuando me pierdo Pasaba la vida, lenta, de espaldas a él, tras la ventana, sin detenerse a mirarla, o pararse un momento para alguna charla, a su paso rasgaba las noches para retardar el alba, adormeciendo en las olas la espuma blanca; y, aunque los años corrían cayendo como guadañas, las horas se desvanecían pausadas, vacías, goteando soledad sobre el alma. Desolado, permanecía callado sin parpadear siquiera, sin una lágrima, velando la luna para que no se fuera, para que detuviera el tiempo frenando el mañana, y rogaba, rogaba al cielo estelas de plata donde posar los recuerdos y las cosas que dañan, a cambio quería puñados de olvido, alguna sonrisa y un volver A empezar. Pero llegó el alba y un día más, triste y melancólico, volvió a errar.

domingo, 9 de octubre de 2011

En el amanecer otoñal

El amor evoluciona, no sólo pasa o se apasiona incandescente en el deseo. Nos transforma en la paciencia de su convivencia, o en la seducción del perdón que nos besa. Somos lo que nos amamos. Y ya no estamos solos en la soledad, ni tristes en la tristeza. Vemos una sonrisa que nos quiere, con esa ternura que nos da por entero su vida. Y el amor va madurando en los detalles, en esa constante correspondencia y agradecimiento. No era cuestión de un rato o de unos buenos paisajes. Había mucho más. Ahora lo sabes. Y ya no pienso que la muerte nos separe. Guillermo Urbizu

viernes, 30 de septiembre de 2011

Apagando velas

El tiempo pasa y por ende la noche se acerca. La luz se va volviendo más tenue, las novedades que inundaban de jovialidad el día se vuelven insípidas. El tedio lo inunda todo. Lo que antes era llama, ahora no llega a chispa, el viento ensordecedor del pasado aniquila lo que encuentra a su paso. Ni siquiera tú, tornarás en silencio la violencia de la tempestad que nos asfixia, quizás tu prudencia se adelante a la tormenta apagando las velas de imprevisto.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Nuestra JMJ

Sobran las palabras.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Fugaz pero eterna

Pasada la medianoche mientras nos bañaba el halo embriagador del salitre mediterráneo, me susurró al oído: ¿has visto la estrella fugaz? Le contesté algo apesadumbrado con una negativa, ya que sus ojos hacían tiempo que me habían abducido de la contemplación cotidiana.
Hoy, apenas tres semanas después, vislumbro que el recuerdo de su presencia es la estrella fugaz que nunca me abandona.
Quizás se haya ido, puede ser, pero la fugacidad de nuestros paseos tendrán siempre ademán de eternidad.

viernes, 26 de agosto de 2011

Adiós nostalgia

"Existe una especie de tristeza inconsolable, la tristeza de quien tiene constantemente la sensación de haber llegado tarde a una cita divina y, por lo tanto, ya no se interesa por nada." Sándor Márai. Ahora que tras años de búsqueda entiendo la desposesión existencial de la nostalgia permanente, ésta poco a poco se va despidiendo de mi vida, anunciándome lo anhelado desde siempre. Gracias a ti.

viernes, 12 de agosto de 2011

Cerrando ventanas, abriendo puertas

Decía Edwin Markhan que "las decisiones son las bisagras del destino”.
Hay decisiones duras, desgarradoras, en las que te dejes parte de tu "yo histórico", de tu pasado, en las que violentas la memoria con un olvido forzado que resquebraja la paz que pretendías buscar. "Antes del amanecer la noche es más oscura". Y anoche, por fin, amaneció en mi futuro.

lunes, 8 de agosto de 2011

El baúl de los sueños rotos

Los últimos meses fueron los peores. La desesperación le inundaba: él se ahogaba y el mundo le describía el agua.

La tenue luz que le rodeaba poco a poco iba convirtiéndose en ciega oscuridad. El ventanuco que le comunicaba con el exterior iba estrechándose paulatinamente. La "habitación de su vida" era un lugar frío, pequeño y oscuro. Su única compañía era la causa de ese clima gris y opaco: el baúl de los sueños rotos que tenía en un rincón de la habitación. En numerosas ocasiones, a diario continuamente, intentaba tirarlo por el ventanuco pero apenas podía moverlo, tampoco vencía a su cerradura, buscaba sin éxito la llave que le permitiera abrir el dichoso baúl y poder vaciarlo de todas las vivencias que le estaban amargando su propia existencia. Todas las mañanas se anticipaba al alba y buscaba con desenfreno en tiendas y anticuarios de la ciudad una llave, la llave de su liberación. Un cuarto de siglo buscando infructuosamente.

Esa precipitación le había cegado a lo largo de este tiempo, la llave que eliminaría el baúl que le atormentaba la tenía muy cerca. La acariciaba continuamente, de forma indirecta, a lo largo de su vida y en diferentes circunstancias había tenido acceso a ella pero ofuscado en la búsqueda afanosa no era capaz de contemplarla.

La llave de su liberación era una mirada eterna y creadora. Con el descubrimiento de la mirada liberadora ha comenzado a expulsar del baúl la inmensidad de los "sueños rotos" que le colapsaban el ánimo, no sabe cuánto durará la mirada: ¿suficiente tiempo para que llegue a vaciar el baúl?

Anoche, el júbilo sublime que le inundaba, volvió a susurrarle en el silencio de la madrugada: "¿ y si esa mirada fuera un sueño? ¿Otro sueño roto?". Continuará.

viernes, 29 de julio de 2011

Despedida amarga

Las despedidas no gustan. Las esquivamos cuando podemos pero... a veces debemos forzar despedidas dolorosas. El peor trago se lo lleva quien toma la iniciativa porque incluso recibe las incomprensiones de la otra parte. Siempre es buena decisión inclinarse por el "bien mayor".

martes, 26 de julio de 2011

La desconocida

Por enésima vez. Y ya aburre.
"La desconocida en aquel tren, camino de Lisboa, en el asiento contiguo, sin hablarte -luego me arrepentí. en Málaga, en un antro con luces del color del crepúsculo, y los dos muy fumados, y tú no me miraste. De nuevo en aquel bar de Malasaña, vestida de blanco, diosa de no sé qué vicio o qué virtud. En Sevilla, fascinado por tus ojos celestes y tu melena negra, apoyada en la barra de aquel sitio siniestro, mirando fijamente -estarías bebida- el fondo de tu copa. En Granada tus ojos eran grises y me pediste fuego, y ya no te vi más, y te estuve buscando. O a la entrada del cine, en no sé dónde, rodeada de gente que reía. Y otra vez en Madrid, muy de noche, cada cual esperando que pasase algún taxi sin dirigirte incluso ni una frase cortés, un inocente comentario... En Córdoba, camino del hotel, cuando me preguntaste por no sé qué lugar en yo no sé qué idioma, y vi que te alejabas, y maldije la vida. Innumerables veces, también, en la imaginación, donde caminas a veces junto a mí, sin saber qué decirnos. Y sí, de pronto en algún bar o llamando a mi puerta, confundida de piso, apareces fugaz y cada vez distinta, camino de tus mundos, donde yo no podré tener memoria".
Felipe Benítez Reyes

lunes, 25 de julio de 2011

Inolvidable

He tenido la dicha de participar en la VI Edición de Becas Europa, un programa dirigido a los mejores estudiantes de 2º de Bachillerato de España. Durante tres semanas hemos vuelto a la esencia de la universidad, disfrutando con el saber milenario de nuestra cultura, convirtiendo las conversaciones informales de los pasillos en auténticas ágoras. He coleccionado muchos momentos que guardo en mi retina vital. Experiencia que te devuelve omnibulado a la vida real, y que en ese primer aterrizaje resonaban con fuerza los versos de Santiago Castelo: "Hay que decirle al llanto que se pare; que detenga su pulso; que la tarde se ha cuajado de lágrimas y el viento por más que lo desee no puede en su tristeza enjugar tanta pena".

domingo, 19 de junio de 2011

In medio virtus

Curioso pero no ha sido estudiando Antropología sino escuchando a José Luis Perales cuando me he acercado un poco más al concepto de libertad. He entendido que entre el "encorsetamiento vital" y el "libertinaje" está la verdadera libertad, amplia, pura, esperando a que la abraces. No son antónimos excluyentes los citados anteriormente, en medio de ellos está el verdadero sentido de sus extravíos.

viernes, 10 de junio de 2011

Prohibido

Un joven poeta español, Alfredo Cuervo, escribió estas máximas, que durante algún tiempo atribuyeron a Pablo Neruda. Aunque algunas rozan la utopía, pueden ser un buen modelo de brújula vital: ¿Qué es lo verdaderamente importante?, busco en mi interior la respuesta, y me es tan difícil de encontrar. Falsas ideas invaden mi mente, acostumbrada a enmascarar lo que no entiende, aturdida en un mundo de irreales ilusiones, donde la vanidad, el miedo, la riqueza, la violencia, el odio, la indiferencia, se convierten en adorados héroes, ¡no me extraña que exista tanta confusión, tanta lejanía de todo, tanta desilusión!. Me preguntas cómo se puede ser feliz, cómo entre tanta mentira puede uno convivir, cada cual es quien se tiene que responder, aunque para mí, aquí, ahora y para siempre: Queda prohibido llorar sin aprender, levantarme un día sin saber qué hacer, tener miedo a mis recuerdos, sentirme sólo alguna vez. Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quiero, abandonarlo todo por tener miedo, no convertir en realidad mis sueños. Queda prohibido no demostrarte mi amor, hacer que pagues mis dudas y mi mal humor, inventarme cosas que nunca ocurrieron, recordarte sólo cuando no te tengo. Queda prohibido dejar a mis amigos, no intentar comprender lo que vivimos, llamarles sólo cuando los necesito, no ver que también nosotros somos distintos. Queda prohibido no ser yo ante la gente, fingir ante las personas que no me importan, hacerme el gracioso con tal de que me recuerden, olvidar a todos aquellos que me quieren. Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo, no creer en mi Dios y hallar mi destino, tener miedo a la vida y a sus castigos, no vivir cada día como si fuera un último suspiro. Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme, odiar los momentos que me hicieron quererte, todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse, olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente. Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen más que la mía, no saber que cada uno tiene su camino y su dicha, sentir que con su falta el mundo se termina. Queda prohibido no crear mi historia, dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida, no tener un momento para la gente que me necesita, no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.

martes, 24 de mayo de 2011

Como cada noche

Ya con el pijama puesto, me he topado con estas palabras de T.S. Eliot, quizás en circunstancias diferentes, pero con un transfondo similar, algunos la dirán entre la multitud, otros desde los abismos de la soledad. Buenas noches: "Estoy nervioso esta noche. Muy nervioso. Quédate conmigo. Háblame. ¿Por qué nunca hablas ? Habla. ¿En qué piensas? ¿Qué piensas? ¿Qué? Nunca sé en qué piensas: Piensas".

domingo, 8 de mayo de 2011

Mira a los ojos

Mis alumnos lo dicen, lo reconocen... Con sus palabras, sus gestos pero saben perfectamente quién vale y quién no. Una vez oí una conferencia de un experto que afirmaba " (...) la educación de hoy día no necesita profesores sino testigos". Gente que haga lo que dice, en definitiva. Este actuar coherente, "rara avis" en la selva que nos envuelve, brilla por su ausencia. Decía un santo que "lo primero es el testimonio. El mundo admira, aplaude a los héroes, pero sigue a los santos". Este fin de semana me topé con lo desagradable que es convivir con la incoherencia, con la falsedad... Una pena. Cuando alguien no te mantenga la mirada, preocúpate, yo me di cuenta tarde. Otra vez sueños rotos, otra vez.