lunes, 18 de febrero de 2013

¿Invención humana?



Hace un tiempo presencié una exquisita mesa redonda donde el ínclito Luis Alberto de Cuenca osó afirmar que "El amor es una invención social"... En absoluto comparto este pensamiento, como mucho estuvo dormido en la humanidad hasta que se produjo un despertar estético, un mayor acercamiento al arte, un progresivo descubrimiento que nunca acabará en la historia de la humanidad. La generación que deje de asombrarse, de contemplar estará anunciando su inminente final.

domingo, 6 de enero de 2013

Sin palabras

" Las palabras nunca bastan cuando lo que hay que decir desborda el alma". Julio Cortázar

lunes, 26 de noviembre de 2012

¿Quién de los dos?

 


Este fin de semana tuve el privilegio de disfrutar de un encuentro universitario en el que aprticipó José Luis Garci. Apuntó, como en todas sus películas, numerosas cuestiones que nos "rondan" cada día a los mortales y que pocas veces nos detenemos a reflexionarlas y afrontarlas con madurez.
Me encantó una frase que dijo parafraseando a Benedetti: "¿En un beso quién termina primero el beso?".

miércoles, 29 de agosto de 2012

Meciéndome en tu mirada


Me desperté bruscamente de la modorra escéptica que me había aletargado últimamente, en la que me había sumido al comprobar que la armonía y la quietud interior sólo aparecen en los libros y que la vida real está llena de sombras y claroscuros.

Dejé de esperar, abandoné la estación de vida y naufragué en el peor de los sueños: aquél en el que se deja de esperar. Me desperté y  cuando te vi entendí que la realidad superaba al sueño, y que deseaba ser tu sueño mientras durmieras.

lunes, 23 de julio de 2012

Sombra luminosa

“En Occidente, el más poderoso aliado de la belleza fue siempre la luz; en la estética tradicional japonesa lo esencial está en captar el enigma de la sombra”.

miércoles, 13 de junio de 2012

Aquella presencia





Aquietó la desazón que me absorbía

Purificó mi memoria herida por el pasado

Detuvo el presente frenético que me colapsaba

Ahuyentó todos mis temores

Engrandeció mis expectativas futuras

Iluminó la oscuridad de los recovecos nunca explorados

Aniquiló los abismos de vileza en los que me refugié

Me devolvió a la infancia que nunca conocí

Sólo en ella encontré la plenitud anhelada

Contigo descubrí el océano y huí de los charcos



Quizás te vayas pero permanecerás siempre en el único paraíso que aún conservo: el recuerdo de tu presencia.

sábado, 26 de mayo de 2012

¿Arriesgo?

Me vuelves a escribir y una vez más no lo sé, quizás prefiera la grieta del tedio a la de la negación, igual que prefiero un portazo a la indiferencia. No sabía la que se avecinaba.

martes, 15 de mayo de 2012

miércoles, 11 de abril de 2012

En el oleaje de tu eternitud

Siempre está allí, fiel a sí mismo, a su destino. No espera nada a cambio. Está porque sí. Me iré lejos, hasta casi desaparecer, es más, podré hasta ignorarlo pero él siempre permanece, es lo no transitorio. Cada vez que vuelvo al "nido" que me vio crecer, el MAR me recuerda que de allí procedo y que aunque yo cambie, él sigue aguardando, con la misma mansedumbre y elegancia, con idéntico rasgo de eternidad.
Así eres tú, tu paciencia tiene huella de eternidad, tu generosidad abruma mi inconsciencia y tu mirada revolotea en el más quieto de mis sueños. Quizás por eso huí, por eso desemboqué en una vorágine alocada, quizás era la única forma -pensaba- de poder anular la sempieterna presencia de tu sonrisa inquebrantable. Me quedo, aunque no te vea.

martes, 20 de marzo de 2012

¿Superación o eliminación?

Ojalá te encontrara por superación. De momento, la cantidad sólo me lleva a la eliminación más vulgar, a la dolorosa e incierta criba.
Quizás resida en tu inocencia la mejor prueba de que puedes llegar a existir.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Haiku

¿Por qué se ha ido? ¿Ya no me quiere?
Al revés... Te quiere pero teme las "ataduras" del amor. Huye del compromiso.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

El libro del año

Javier Alonso señala "Bélgica" de Chantal Maillard como el mejor libro del año. Para ello selecciona un interesante fragmento: Una carretilla con agua de la última lluvia. La rueda y los puntos de apoyo ligeramente enterrados dan a entender que nadie la ha desplazado durante el invierno. Un cierto abandono estacional y les pissenlits asomando entre la hierba, des ronces al pie de un pino, un frutal floreciendo… No sé qué recuerdos me despiertan el agua de lluvia en la carretilla y el pequeño triciclo oxidado junto al haz de leña. Ese ligero abandono en el jardín y el viento en la hierba, el delicado movimiento de las tagarninas, los pétalos desprendiéndose del frutal… pero, sobre todo, el agua encharcada, quieta, con restos de invierno, esa quietud que es rastro. Juegos de antaño, juegos de niños. Cuarenta años atrás. Un cedazo. Trato de atrapar la imagen en fuga, la imagen siempre fugada del ahora, la imagen ahí, sin embargo, donde no puedo alcanzarla, en ese ahí hecho de impresiones desvaídas. El cedazo, los colores puros de los juguetes: la pala, el cubo, los moldes en forma de estrella para la arena… Nostalgia recuperada en las huellas de otros niños, otros pequeños ausentes. Apenas me atrevo a moverme. Apenas los ojos, de un objeto a otro, las sillas oxidadas, las flores amarillas, el agua de lluvia… Propiciar ese descuido de la mente en el que asomará el recuerdo, una brecha en el estado de alerta de la vigilia. Volver, sin insistencia, rozar, pasar, simplemente, sin que las cosas noten mi presencia, permitirles su dominio.”

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Gracias Benedetti

Soledades Ellos tienen razón esa felicidad al menos con mayúscula no existe ah pero si existiera con minúscula sería semejante a nuestra breve presoledad después de la alegría viene la soledad después de la plenitud viene la soledad después del amor viene la soledad ya sé que es una pobre deformación pero lo cierto es que en ese durable minuto uno se siente solo en el mundo sin asideros sin pretextos sin abrazos sin rencores sin las cosas que unen o separan y en esa sola manera de estar solo ni siquiera uno se apiada de uno mismo los datos objetivos son como sigue hay diez centímetros de silencio entre tus manos y mis manos una frontera de palabras no dichas entre tus labios y mis labios y algo que brilla así de triste entre tus ojos y mis ojos claro que la soledad no viene sola si se mira por sobre el hombro mustio de nuestras soledades se verá un largo y compacto imposible un sencillo respeto por terceros o cuartos ese percance de ser buena gente después de la alegría después de la plenitud después del amor viene la soledad conforme pero qué vendrá después de la soledad a veces no me siento tan solo si imagino mejor dicho si sé que más allá de mi soledad y de la tuya otra vez estás vos aunque sea preguntándote a solas qué vendrá después de la soledad.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Thanks

Llevaba tiempo sin experimentarlo.
Madrid. Domingo. Tarde lluviosa otoñal.
Llegué como pude al coche, cerré la puerta y recobré el aliento. Quería saborear el instante eterno, recién vivido, que me había colapsado. Necesitaba rumiar esos segundos para poder balancearme en ellos cuando el horizonte vuelva a nublarse.
La esperanza que me inundó era indescriptible, fue una posesión pacífica que me embargó de una paz sobrecogedora.
Se marchó como siempre, sin hacer ruido, discreta y elegante, sus ojos transparentes reflejan la grandeza -casi angelical- que esconde en su interior.

domingo, 30 de octubre de 2011

Empañar pero no destrozar

Decía Platón que "la amistad es el plato fuerte de la vida". Quien encontró aquellos amigos de los que habla el Eclesiástico ("quien tiene un amigo, tiene un tesoro"), entiende y experimenta que esta dimensión configura tu felicidad junto al trabajo, familia y amor. Ahora bien, entiendo que estos tesoros de creación divina, una vez que existieron, los errores humanos los pueden empañar, enfriar pero nunca destrozar. El otro día, un alumno adolescente me soprendía con su definición de la amistad: "es el lazo de confianza que existe entre dos personas". Confiar es abandonarse en el otro, comprener sus limitaciones, animarle ante la duda e incorporarle tras la caída. La amistad como creación divina y realidad trascendente no entiende de pasado, solo disfruta el presente porque anhela el futuro y las tormentas del pasado desembocan en las futuras primaveras.